Uno de los viajes más deseados desde mi niñez. Al fin…se me dio. Fueron tres semanas para mi, me fui solo travel a un mundo donde pude conectar con Herson de 15 años de edad y el Herson de ahora. Donde fueron momentos con lágrimas de emoción y a la vez lágrimas porque estaba solo y no podía enseñarles a quienes amo lo que veía. En fin…un viaje repleto de emociones, cultura y por supuesto….mucho sushi.