Te propongo una reflexión para esta temporada que trae cambios y refresca todo nuestro entorno y aun nuestras vidas. Temporada en la que recordamos que el Hijo de Dios irrumpió en este mundo para tocar a la puerta de nuestro corazón y traer el verdadero cambio a sus criaturas. Un cambio que transforma de adentro hacia afuera. Un toque a tu puerta que es ineludible.