Todos los días escuchamos palabras de incredulidad en aquellos que viven de su suficiencia y no cuentan con Dios. Cuando usted comienza a creerle a Dios llegarán estas palabras que le susurrarán al oido: ¿Conque Dios te lo dijo? Esta plática será un antídoto que le ayudará a erradicar toda influencia que trate de minar su fe.