Transitar por la vida es una jornada que requiere empoderamiento. Dios nos invita a reconocer nuestra fragilidad humana. Él es el referente mayor a quien debemos acudir para obtener nuevas fuerzas y recursos. Para cada jornada nueva que inicies necesitarás su poder y provisión. Él es tu Dios y Creador. Él te guiará por el mejor camino y te impartirá su visión.