Ser positivos es una virtud que todos deberíamos tener, vivir y propagarla, es una forma de afrontar los retos y la vida de una manera mas optimista, pero que pasa cuando este ser positivo nos despega de la realidad y nos forzamos a creer que todo esta bien y que nada absolutamente nada puede salir mal, cuando nos obsesionados, cuando creemos que si o si las cosas tienen que suceder y no nos damos cuenta de como distorsionamos la realidad, de como alejamos a las personas a nuestro alrededor y que tan hondo podemos llegar sin darnos cuenta y es aquí donde el positivismo se vuelve toxico.No queremos dejar pasar por alto este tema y sus consecuencias por eso con vino en mano compartimos sobre el.