Nehemías es un personaje bíblico del Antiguo Testamento, recordado principalmente por su papel como líder y reformador del pueblo judío después del exilio en Babilonia. Vivió en el siglo V a. C., durante el dominio del Imperio Persa. Era copero del rey Artajerjes I de Persia, un puesto de gran confianza en la corte. Al conocer la difícil situación de Jerusalén y sus murallas destruidas, pidió permiso al rey para regresar y ayudar a reconstruir la ciudad. Reconstruyó las murallas de Jerusalén en un tiempo récord de 52 días, pese a la oposición de pueblos vecinos. Además de la reconstrucción física, Nehemías impulsó una renovación espiritual junto con Esdras, el sacerdote y escriba. Reorganizó la vida civil, corrigió injusticias sociales y fortaleció la observancia de la Ley de Moisés. Su historia se narra en el Libro de Nehemías, que forma parte del Antiguo Testamento. En la tradición judía y cristiana, Nehemías es considerado un ejemplo de liderazgo, fe, perseverancia y confianza en Dios.