"No te canses de perdonar" es un llamado a la perseverancia en el acto de perdonar, que implica dejar atrás el resentimiento para liberarse emocionalmente. Esta frase, popularizada por el Papa Francisco, sugiere que el perdón es un proceso continuo y que, si bien es difícil, es fundamental para el bienestar personal y la sanación espiritual. No significa olvidar lo sucedido o excusar la acción dañina, sino elegir no dejar que el rencor limite la propia vida.