Circe y la Piedra ayudan a salir del clóset godinesco a el Leon, quien todavía no esta seguro de asumir esta nueva identidad y actitud en la vida y le muestran todas las bondades que esta secta tiene que ofrecer: clasemiedismo, trabajo rutinario, perdida de la identidad individual y conformismo. Circe nos lleva de paseo a los bellos estados de Veracruz y Puebla así como Washington en gringolandia, no como los deportivos municipales y Tlajo-Houston en donde suelen pasear la Piedra y el Leon; como buena guía no enseña los sitios, lugares de interés y gastronomía típica de dichos lugares, derramando sobre ellos un poco de su cultura cosmopolita (que buena falta les hace).