Todos los seres humanos tenemos una vocecita interior que nos dice por qué ciertas cosas son posibles y otras no. La mayoría de las veces, esta voz es super acertada pues puede mantenernos a salvo. Sin embargo, a menudo puede ser muy paranoica o perezosa y termina manteniéndolos encerrados en una existencia plana y aburrida dentro de nuestras zonas cómodas, esa es la voz de las excusas.