En este episodio estudiamos la ceguera espiritual que demostraron los judíos al rechazar el ministerio de Jesús, y como la sanidad del hombre ciego de nacimiento nos muestra el camino para salir de esta ceguera espiritual.
Juan 9:35-41
35 Oyó Jesús que lo habían expulsado y, hallándolo, le dijo: —¿Crees tú en el Hijo de Dios?
36 Respondió él y dijo: —¿Quién es, Señor, para que crea en él?
37 Le dijo Jesús: —Pues lo has visto; el que habla contigo, ése es.
38 Y él dijo: —Creo, Señor —y lo adoró.
39 Dijo Jesús: —Para juicio he venido yo a este mundo, para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.
40 Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: —¿Acaso también nosotros somos ciegos?
41 Jesús les respondió: —Si fuerais ciegos no tendríais pecado, pero ahora, porque decís:
“Vemos”, vuestro pecado permanece.