Desde el famoso Salon des Independants de 1884, las distintas escenas artísticas han visto una proliferación de espacios que se resisten a las lógicas institucionales o de mercado. Más permeables a la experimentación, han acogido artistas, disciplinas y sistemas de trabajo que muchas veces no encuentran un lugar en los espacios artísticos establecidos, como galerías o museos.
Así, estos lugares han sido tierra fértil para la aparición de ciertas vanguardias, movimientos o expresiones que de otra manera no hubieran encontrado un lugar. Creados desde la emergencia, los espacios independientes son sitios esenciales para los ecosistemas artísticos. Por eso, en el séptimo capítulo de Hablemos de Arte, conversamos con el equipo de Worm, un proyecto ubicado en Valparaíso que se presenta como un lugar de residencias que cobija procesos de creación. De la misma manera tuvimos pudimos hablar con Enrique Flores, artista visual que en los último años ha sido el motor de proyectos como Espacio Flor (2011), Instituto Tele Arte (2016) o el Proyecto Marisol (2019).