Los lineamientos de gobernanza guían el accionar de las empresas responsables. Las buenas prácticas de gobierno implican controles corporativos, políticas de transparencia y comportamiento ético, revisión de procesos y acciones anticorrupción, entre otros, que examinan cómo la organización se autogestiona. Cada vez son más las empresas que, independientemente de su tamaño o industria, son conscientes del impacto de los factores ESG (Environmental, Social y Governance, por sus siglas en inglés) en el éxito de los negocios.