En este episodio comparto mi perspectiva sobre el manejo de los pensamientos ansiosos, y la idea de que, aunque que no siempre sea evidente, la vida nos sostiene y tiene un ritmo propio en el cual podemos confiar.
Recuerda que nuestra alma no tiene afanes, nuestra alma está en plenitud, y nada necesita, más que SER.
Confía en ti y en los ritmos de la vida, aún cuando se salen de tu comprensión. Vive en aceptación y en amor por lo que ES, porque lo que ES ya es en sí una maravilla.