Montañas azules de tarde como inmensos decorados.
Kilométricos nimbos de roca al horizonte clavados.
Jorobados penitentes, gigantes yacentes con sus sombreritos dorados, casandras ufanas de pechos turgentes.
Test de Rorschach para poetas en paro.
Montañas caídas del cielo una noche de verano.
Lomas moras de sangre regadas.
En los picos, ultramar y las crucecitas blancas
Montañas azules de la infancia. Lienzo sobre lienzos. Mar sobre mares.