¿Te ha pasado alguna vez que encuentras algo que te gusta y te entusiasma tanto que quieres ya ponerlo en práctica o contarle a todo el mundo lo que encontraste?
Esa energía de la curiosidad quizás te gusta porque eres inquieto y buscas novedad y retos, por eso prefieres situaciones que te mantengan cambiando y aprendiendo en tu trabajo, por ejemplo.