Ante cualquier catástrofe humana como estamos viviendo estos días con varios accidentes de trenes al calor de las desgracias humanas llegan los miserables de los políticos con sus ejércitos de voceros y tertulianos miserables en las televisiones y redes sociales. La población simple, la que muere por desfgracia en estos accidentes, su familiares, es la que siempre sufre en estas guerras sucias de poderes entre hienas y buitres carroñeros de siempre que solo ansían el control y poder político.