Mensaje para la lección 15 de Comunidad en Casa
Jesús sabía que tenía una relación única con Dios. Solo él conocía al Padre lo suficientemente bien como para revelarlo a otros (Mateo 11:27). Jesús llamó a Dios por la palabra aramea Abba, una palabra cariñosa que niños y adultos usaban para sus padres. Quizás el mejor equivalente moderno es "papi". En oración, Jesús habló con su Papá, pidiéndole ayuda y dándole gracias por lo que tenía. De la misma manera Él nos ha dado ese derecho, para que podamos estar seguros de que nos escucha.