La “mujer
de Proverbios 31” resplandece como un luminoso faro en este maravilloso libro
de preceptos y advertencias del Antiguo Testamento. Cuando hoy día vemos a
mujeres de todas las edades siguiendo dudosas modas, nos sentimos
reconfortados al encontrar un ejemplo de invariable virtud,
responsabilidad y buen sentido. Aquí, en este encantador cuadro de femineidad,
hay una mujer que personifica las cualidades que toda mujer creyente debería
ambicionar para su vida y apariencia personal, para su vida familiar y sus
deberes diarios.