Far’öh tuvo dos sueños, y llamó a todos los magos de Mitsrayim para que
le interpretaran esos sueños, pero no hubo alguien que pudiera hacerlo. El
copero se acordó de Yosef cuando interpretó su sueño, lo cual dice a Far’öh,
quien hace traer a Yosef a su presencia para que le interprete sus sueños.
Far’öh le cuenta los sueños a Yosef, quien se los interpreta y le dice que
vendrán siete años de gran abundancia en Mitsrayim, pero después habrá siete
años de escasez que harán olvidar la abundancia precedente, por causa del
hambre. Yosef le sugiere a Far’öh que se provea de un hombre sabio que
administre la tierra durante la época de abundancia para cuando venga la
escasez.