Sinembargo, el Faraón retornó una vez más a su obstinada negativa. Entonces Moshéprodujo la plaga siguiente: una total oscuridad que envolvió la tierra deEgipto durante seis días. Sólo los israelitas tenían luz en susviviendas. El Faraón, no obstante impidió la salida del pueblo, a lo queMoshé replicó que habría una plaga final de efectos devastadores: ella lescostaría la vida a todos los primogénitos egipcios.
Di-sinformó a Moshé que la redención estaba próxima. El décimo día de Nisán, cadajefe de familia debía apartar un cordero, para mantenerlo hasta la noche deldía decimocuarto, ocasión en la que debía ser sacrificado. Parte de la sangresería salpicada sobre el marco de la puerta de toda casa judía como señal deque sus habitantes eran israelitas. Esa noche, la carne del sacrificio debíaser comida, cuando estuviera asada, con pan sin leudar y hierbas amargas. Desdeentonces esa festividad ha sido observada anualmente como Pesaj y es unpermanente recordatorio de la liberación de Egipto.