Mosheh recuerda a los Benei Yisrael que si guardarenlos decretos de El Eterno, Él guardará el pacto y misericordia que juró a suspadres, lo que se traduce en bendiciones materiales, la fertilidad de hombres ymujeres, además de que ninguna enfermedad les afectaría. Pero no se deberáservir a dioses extraños. Si hubiere duda en cuanto a cómo exterminar nacionesmás numerosas, El Eterno mismo dice que no deberán tener temor porque Él harácon ellos como hizo con Mitsrayim. No serán acabadas totalmente desde elprincipio para que las fieras del campo no aumenten contra Yisrael. El Eternoentregará esas naciones para que sean destruidas; deberán ser quemadas lasesculturas, y no se podrá codiciar nada ni llevar lo que sea anatema a la casa.