Los profetas no eran simplemente mensajeros. Eran antorchas vivas, voces indomables que proclamaban sin temor: “Así ha dicho Jehová”. En esta reflexión visual, rendimos homenaje a su valentía, su pasión por Dios y su impacto eterno. A través de paisajes en acuarela, sentirás el eco de sus palabras resonando en la conciencia y el alma. Déjate envolver por la belleza simbólica de quienes, enamorados de Dios, fueron luz en tiempos de oscuridad.