Un relato que entrelaza la fe bíblica con recuerdos de infancia llenos de inocencia y sencillez. Inspirado por la bendición divina, el narrador revive momentos en los que la calidez de una familia amorosa y una comunidad unida se reflejaban en la belleza natural de praderas, montañas y bosques. El hacha, regalo paternal, simboliza el amor, el trabajo honesto y la transmisión de valores que han guiado su vida, concluyendo en una oración que celebra la unión familiar y la fe cristiana.