"El cannabis es primordial para la riqueza y la protección del país." Pregunto a la audiencia, al igual que a nuestros invitados de hoy. ¿Quién creen que fue el que pronunció esta polémica frase? Fue nada menos que Thomas Jefferson, autor de la declaración de independencia de los Estados Unidos de Norteamérica y su tercer presidente, así como un entusiasta del desarrollo del cultivo del cáñamo, impulso que abarcó al menos desde el Siglo XVII hasta mediados del Siglo XX. Con el paso del tiempo y la confluencia de varios factores sociales, políticos y culturales, el cannabis perdió su popularidad y, en 1961, durante la Convención de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes, se lo categorizó como una sustancia con gran potencial tóxico y adictivo. Esta categoría se conoce como “Schedule 1” y cualquier sustancia que caiga bajo tal etiqueta queda atada a los niveles de control más estrictos, restricciones que incluye a los investigadores y por lo tanto obstáculo para la exploración científica del cannabis.
Hagamos un poco de historia. Del cáñamo, o Cannabis sativa, se ha dicho que es el mejor aliado que tiene el hombre en el mundo vegetal. Se ha venerado como fuente de iluminación espiritual y sustento de la vida humana. Hasta hace poco, el asombroso pasado del cáñamo estaba prácticamente olvidado. En un tiempo estuvo en los cimientos de la economía de la civilización y apenas en el siglo XX se volvió ilegal. Pero ha regresado; Europa y Canadá ya han levantando la prohibición del cultivar cáñamo industrial y lo han introducido al mercado en un asombroso despliegue de productos: desde jeans hasta remeras, bálsamo labial, papel no hecho de pulpa de madera, tablas de fibra y aislantes. Con las nuevas tecnologías, se puede hacer de cáñamo todo lo que se fabrica con petróleo, incluyendo pintura, plásticos y hasta energía de biomasa, tal como lo hacían las culturas orientales -como Japón- antes de la Segunda Guerra Mundial.
¿Qué cambios políticos y legales tienen que producirse para facilitar el entorno de investigación y reducir la percepción de la marihuana como droga recreacional? ¿Cuál es el presente de la investigación con cannabis? ¿Hay evidencias de su uso alimenticio y medicinal? ¿Pueden confirmar los estudios contemporáneos aquello sugerido por la sabiduría antigua? El camino de la ciencia es largo y sus respuestas complejas. Pero nuestros invitados de esta noche asumen el reto de contestar esta y otras preguntas. Bienvenidos a La brújula!