“Gracias, Señor, por dejarnos en Pedro tantos buenos consejos, pon en mí palabras de vida que muevan corazones a seguirte. Dame el amor, la creatividad y la sabiduría necesarias para guiar a los demás de buena gana como tú quieres. Enséñame a ser más como tú que tienes infinita paciencia para enseñar, infinito amor para dar e infinita misericordia para perdonar. Amén.”