“Gracias, Señor, porque tú tienes compasión en nuestras debilidades. No necesitamos signos más que el de tu entrega y los dones que cada día el Espíritu Santo deposita en nosotros. Que seamos testigos en nuestro hogar y donde quiera que vayamos de las maravillas que has hecho. Gracias por seguir obrando en tu iglesia sin parar.Amén.”