“Gracias, Señor, por tenerme presente siempre a mí y a todos tus hijos. Te pido por los que están en riesgo de ser abortados para que sus padres recapaciten y le den al menos la oportunidad de nacer para ser amados por ti y por aquellos que quieren adoptarlos. Sé tú derramando tu amor en cada corazón cegado por el miedo, adoctrinado en derechos falsos y llenos de egoísmo. Sana a tu pueblo por favor. Amén.”