“Señor, gracias por tu amor incondicional, gracias por la iglesia que fundaste. Perdona las veces que nos comportamos como enemigos cuando somos parte de tu cuerpo y debemos recoger contigo. Ayúdanos a amarnos a pesar de nuestras diferencias, a unirnos para vencer al mal a fuerza de bien y congregarnos en la paz y en la unidad . Amén.”