“Señor, perdóname las veces que te quito autoridad para ponerme yo y mi ego. Dame la gracia de la humildad y la obediencia para hacer lo que me conviene en todo momento que es aceptar tu voluntad y actuar conforme a tus preceptos. Confío en ti porque eres el camino, la verdad y la vida. Gracias por estar cerca de mí y abrazarme a través de mi familia y la creación. Que crea que eres más que Abraham y los profetas porque eres el único Dios verdadero. Amén.”