“Señor, gracias por darme la oportunidad de conocerte y aunque sé que en esta vida no te veré tal cuál eres, lo que me has mostrado es maravilloso y suficiente para creer en tu palabra, vivir en tus promesas. Gracias porque sé que no he visto ni la mitad porque ningún ojo vio, ninguna mente ha imaginado lo que has preparado para los que te aman. Pido la intercesión de Los Ángeles y los santos para ser digna(o) de alcanzar tus promesas. Amén.”