Aunque nos hagamos patos, aunque vivíamos un mundo corrupto y violento, aunque los corruptos se indigen y nos reclamen qué todos tenemos lodo y sangre en las manos, aunque no es fácil ver al plagiario llegar a ministra y al plagiado batallar en la honrosa mediania, aunque llevamos en el corazón el rencor y la humillación, debemos dejar qué gane el amor y la cordura. Infierno o paraíso está en nosotros elegir. Somos más los buenos pero los malos son más activos. Activate compañero.