Quefaut-il pour être heureux dans la vie à venir? Être juste.
Pour être heureux dans celle-ci, autant que le permet la misére de notre nature, que faut-il? Être indulgent.
La historia esta llena de actos de salvajismo del hombre contra el hombre. Dice Ricardo III en la obra de William Shakespeare:
“No beast so fierce but knows some touch of pity. But I know none, and therefore am no beast.”
El genocidio realizado por los conquistadores en México, y en toda América, parece incomprensible, hasta que nos percatamos de que los europeos eran igual de salvajes con sus hermanos de raza, con sus coterráneos. Lo único que limitaba el tamaño de las masacres era la fuerza, o el tamaño del otro. Esto nos lo comenta Voltaire en su tratado sobre la tolerancia, donde de manera sistemática aborda el tema de la intolerancia en el contexto de las guerras fratricidas entre sectas cristianas de la Europa del siglo XVIII.
El Tratado sobre la tolerancia es una obra que François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, escribió y publicó en 1763 en el Castillo de Ferney-Voltaire, tras la muerte del hugonote Jean Calas, injustamente acusado y ejecutado el 10 de marzo de 1762 por el asesinato de su hijo, que se había convertido al catolicismo. Esta obra es una crítica irónica de la intolerancia entre las sectas cristianas de la Francia del siglo XVIII, y es una inspiración de pensamiento humano, valor, erudición histórica, hermenéutica, y de rigor lógico.
El ser humano, como mamífero gregario, está programado para basar sus relaciones sociales en factores de similitud, proximidad, familiaridad y reciprocidad. Estos mecanismos eran apropiados cuando la mayoría vivía en pequeñas comunidades, con poca movilidad, y donde los vecinos eran miembros de la familia extendida.
En el mundo urbano globalizado donde vivimos actualmente, nuestro tribalismo instintivo es un reto que compromete la sustentabilidad de la sociedad a largo plazo. Un ejemplo de la dificultad de percibir a la comunidad mundial como un solo grupo solidario son los ataques terroristas que ocurrieron de manera casi simultánea a finales del 2015 (Fernández, 2015). El Presidente estadounidense, Barack Obama calificó la situación de los ataques terroristas en París, como "desgarradora" y un asalto "...a toda la humanidad". Esa simpatía presidencial estuvo notablemente ausente el día anterior cuando los ataques terroristas en Beirut dejaron más de 40 muertos. Las masacres, una tras de otra, en Beirut y París sirven para ilustrar que "toda la humanidad" es un término relativo, dependiendo de quién hace la referencia.
Creo que tenemos la capacidad de trascender nuestros comportamientos instintivos programados genéticamente, pero no es fácil y se requiere mucho esfuerzo.