Los datos del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) muestran que el promedio de concentración anual de partículas menores a 2.5 mm (PM2.5) en 2018 fue de 19.97, casi al doble de la recomendación de promedio máximo anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS): 10 y de la Norma Oficial Mexicana (NOM): 12. Nuevo León tiene al menos 14 años (de 2005 a 2018) incumpliendo con estas normas.
La reciente alerta ambiental decretada en Monterrey evidencia la necesidad de tomar acciones contundentes para atender la mala calidad del aire que coloca a la ciudad como una de las más contaminadas del país, en lo que a material particulado se refiere, por encima de Guadalajara y la Ciudad de México, señalaron Greenpeace y el Observatorio de la Calidad del Aire (OCCAMM).
En lo que va del 2019 se han emitido 2 alertas de mala calidad del aire en Monterrey; en el 2018, 204 días del año superaron los límites máximos de contaminantes en el aire establecidos en las normas ambientales, de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Nuevo León lo cual pone en riesgo la salud de la población que está expuesta a altos niveles de concentración de contaminantes, como PM2.5 y PM10. De acuerdo con el reporte No Apto Para Pulmones Pequeños, Diagnóstico de Calidad del Aire y el Derecho de Niñas, Niños y Adolescentes al Aire Limpio, el estado de Nuevo León es uno de los que cuenta con mayores promedios de días de hospitalización en pacientes de 0 a 4 años de edad por asma.