Una de las problemáticas más serias de México es la cultura de extrema violencia que permea no sólo nuestra historia sino también nuestra cotidiana realidad. El discurso del rencor y las disculpas no ayuda.
La conquista no fue un evento qué ocurrió hace quinientos años, sino un proceso continuo qué se manifiesta hasta el siglo XX, e incluso el XXI.