Ser joven en un país lleno de complicaciones hace que todo el paseo sea más divertido. Pero definitivamente deja una que otra cicatriz. Tanto dentro como fuera del corazón. Y eso es lo que nos hace tan diferentes del resto. Que entre nuestras diferencias encontramos la semejanza en el otro y termina uno por entender que nunca se está completamente solo. Así que bienvenido al equipo de los que estamos.