En ocasiones cuando escuchamos la palabra “Salvación” la relacionamos con la experiencia después de fallecer. Pero la realidad es otra, cuando la Biblia nos habla de salvación está haciendo referencia a que fuimos rescatados. Y ¿de qué fuimos rescatados? De una condición pasada, es decir, ¡sí! tú eres salvo para la siguiente vida, pero también para esta vida, donde somos reconciliados con el diseño divino y con nuestro creador.