Capítulo de puras truculencias. Asesinos seriales, niños homicidas, psicología forense, tiroteos masivos, últimas cenas de condenados a muerte, crueldad y sangre fría. Un episodio morboso y desagradable, muy de la industria gringa del entretenimiento por sobre la moral. A veces hay que asumir nomás el gusto por lo escabroso y revelar las búsquedas de Google que se hacen en la intimidad.