Leyendo Isaías 41:10,13 podemos obtener paz sabiendo que nuestro gran Dios está con nosotros. No hay un mejor amigo que nuestro Salvador. Va a estar ahí para ayudarnos en nuestras cargas, escuchándonos y haciéndonos mejores. La amistad que tengamos con Él depende de nosotros. Dios ya nos amó primero, ahora depende de nosotros que tan cerca lo queremos tener.