Listen

Description

Palabra de Dios: “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.” Isaías 60:1-3

“Porque he aquí ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue; se han mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción ha venido.” Cantares 2:11-12

Perlas: Estos versículos, en ese orden, llegaron a mis manos en una carta escrita a mano por una gran amiga. Era el año 2005, yo estaba encerrada en un cuarto, sumida en la más profunda tristeza, atormentada, con mi mente muy confundida (a veces sentía que perdía la razón), sin deseos de seguir luchando ni viviendo, sin esperanza, dudando de todo, de todos y aún de Dios. Y llegó esta carta. Me dolía leer estos versículos porque me sentía tan lejos de que algo así pudiera ocurrir para mí; me sentía muerta en vida. Sin embargo, algo me impulsaba a leerlos en voz audible varias veces al día, aunque lloraba al hacerlo, y no sé en qué momento quedé preñada de estas promesas. Se cumplió lo que la misma Palabra dice, que Su Palabra jamás regresa vacía y cumple el propósito para lo cual fue enviada. Esto comenzó a ocurrir con muchos otros versículos que Dios me guiaba a leer y recibir para mí, a nivel personal. 

Entiendo cómo te sientes cuando Dios te da una promesa que es MUY DIFÍCIL creer. Entiendo. Recuerdo que le decía al Señor: Ya no me des más promesas, me duele demasiado seguir creyendo. Pero, Dios es Dios, y Él tiene un plan, una vida y un propósito para ti, así como para mí y para cada uno de Sus hijos. Te animo a creer aunque te duela creer. Créele a Aquel que nunca miente, y el Único capaz de siempre, siempre, siempre, cumplir lo que promete y hacer lo que dice que va a hacer. Él está esperando por ti, esperando que le creas lo que te dice, que creas que Él es fiel y más que suficiente para levantarte de donde has caído, sanar tus heridas y hacerte REVERDECER.

Oración: Gracias Señor por el poder de Tu Palabra. Gracias porque siempre haces lo que dices que vas a hacer. Padre, Tú conoces mi historia, mi debilidad, mi incapacidad para confiar y creer. Muchas veces cuando leo o escucho Tu Palabra, no creo que esas promesas sean para mí; siento que creer duele, por eso pongo todo en duda, y hoy  te pido perdón.  Hoy quiero cerrar esta semana suplicándote que me ayudes a creer en Tus promesas aunque no vea absolutamente nada. Ayúdame, Espíritu Santo, enséñame a confiar y a esperar, sin dudar, sin desfallecer; toma mi mente y mis emociones. Fortalece mi espíritu de tal manera que mi fe en lo que Tú me dices esté por encima de lo que mis ojos vean o lo que mis sentimientos me dicten. Ayúdame a apropiarme de Tus promesas y a pararme firme en ellas, y que nada ni nadie me pueda mover de allí…hasta que vea cada una de esas promesas materializarse en el mundo natural. Hoy uno mi corazón al Tuyo para ver lo que Tú ves. Amén.

Reto del día: Escribe a mano las dos promesas que hoy leímos e invierte tiempo hoy memorizándolas, y que puedan pronunciar con tu boca estas promesas al despertar cada mañana. Esta es la mejor manera de despertar…se despierta tu cuerpo, tu alma y tu espíritu para vivir cada día a la expectativa de qué hará Dios para cumplir esas promesas. Esa es la mejor manera de vivir…con los ojos en el cielo y los pies en la tierra.