Como Viendo al Invisible
Palabra de Dios: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a Él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.” Efesios 3:20-22
Perlas: Hemos hablado estos días de algunas de las características de los sueños de Dios: *Son más grandes que nosotros.*Siempre tienen que ver con otros. *Jamás se ven frustrados.*Son como anhelos que se niegan a desaparecer. Persisten en el tiempo. *Siempre suenan como inalcanzables o imposibles, tanto, que resulta abrumador escucharlos. Y así tiene que ser porque siempre tienen que ser cosas que nosotros jamás pudiéramos alcanzar por nosotros mismos; esa es precisamente Su gloria manifestada, que nosotros y los que nos rodean tengamos que reconocer que solo Él puedo hacerlo. Él es Aquel único todopoderoso y más que suficiente para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que nosotros alcanzamos a pedir o entender.
A veces tenemos claro el sueño de Dios, pero las cosas no pasan, el tiempo transcurre y comenzamos a desesperarnos. Sin embargo, el sueño no desaparece. Esto es típico de un sueño cuando viene del corazón de Dios. Pero Él mismo conoce todo lo que tiene que hacer dentro de nuestro corazón antes del cumplimiento del sueño, por esta razón los años y la espera son parte del camino, del plan y del propósito. Recordemos que “los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” (Isaías 40:31).
Oración: Señor, gracias porque estás revelándome todo lo que has soñado para mí. Mi deseo es seguir aprendiendo a deleitarme en Ti, anhelar lo que Tú anhelas, ser preparado por Ti para ver Tus sueños cumplidos en mi vida y que Tu nombre sea glorificado.
Reto del día: ¿Ya comenzaste a leer el Dador de Sueños (de Bruce Wilkinson)? Tenemos que aprender a hacer cosas difíciles. Si queremos que en nuestra vida ocurran cosas que nunca han pasado, tenemos que lanzarnos a hacer cosas que nunca hemos hecho. ¿Qué tanto te pareces a “Ordinario”? ¿Qué tanto se parece tu vida hoy a “Familiar”? Escribe todo lo que el Señor te está revelando y comienza a tomar decisiones con Él. Si no escribes y no tomas acción, pronto todo quedará en el olvido y estarás perdiendo tu tiempo.