Palabra de Dios: “Yo, Yo soy vuestro consolador.” (Isaías 51:12)
Perlas: Existe una tendencia en nuestra humanidad a buscar alivio y consuelo en todos los lugares equivocados, y a través de todas las formas equivocadas, y realmente lo único que logramos es hacernos más daño. El Dios del Universo, el Príncipe de Paz, nuestro Padre, Él nos dice que Él es nuestro consolador. Solo en Sus brazos hallaremos el descanso y el consuelo que nuestra alma pide a gritos.
Oración: Señor, reconozco que muchas veces en medio de las pruebas busco anestesiar mi dolor y lo único que he logrado es aumentar el tamaño de mis heridas. Te pido que me perdones y que me enseñes a correr a Tus brazos en medio del valle de sombra de muerte. Ayúdame a confiar en Ti y a descansar en Tus brazos; yo necesito ser realmente consolado. Revélame que Tú eres el único que puede llevarse el peso del dolor que cargo en mi alma, y el único que tiene el poder de transformar mi tristeza en alegría. Consuela mi corazón que llora, e inúndame con Tu paz. Amén.
Reto del día: Identifica con la ayuda del Señor, cuáles son todas esas cosas (comportamientos, sustancias, personas) a donde corres en tiempos de dificultad, en lugar de correr a Él. Pídele a Dios que te conceda el regalo de arrepentirte. Pide y recibe Su perdón, y disponte a ser transformado por Su amor.