Palabra de Dios: “Pecamos nosotros, como nuestros padres; hicimos iniquidad, hicimos impiedad. Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo.” Salmos 106:6-7
Perlas: Aquí aparece el rey David reconociendo su pecado y el pecado de sus antepasados, y cómo ellos no pudieron entender las maravillas de Dios, ni Su misericordia, ni Su fidelidad. No entendieron, quiere decir que, a pesar de todos los milagros que vieron, ellos siguieron dudando del amor de Dios, de Su poder y de Sus promesas, y debido a que daban lugar a las dudas, entonces pecaban quejándose y rebelándose contra Dios y contra la autoridad delegada en Moisés. Las dudas y la rebeldía les costó 40 años dando vueltas en el desierto…el peligro de las dudas. Aún frente al Mar Rojo se rebelaron…luego cantaron alabanzas, pero desde el punto de vista de Dios, cantaron del lado equivocado. Cualquiera canta después de un milagro, sobretodo después de un milagro tan impresionante. El reto para ellos y para nosotros siempre ha sido que podamos creerle a Dios y alabarlo y darle gracias frente al Mar Rojo, antes de que lo abra, simplemente porque Él prometió llevarnos del otro lado, y si le creemos sin dar lugar las dudas, tendremos la capacidad de adorarlo antes del milagro.
Oración: Dios Todopoderoso…Dios mío, cuántas veces he dudado, me he quejado y me he rebelado contra Ti. Cuántas veces me he comportado como el pueblo de Israel en el desierto, que aunque veo Tu mano y Tus maravillas, sigo dudando. Perdóname. Perdóname por no creerte, por no confiar en Ti, por cantar siempre del lado equivocado, cuando ya has hecho los milagros, pero nunca, antes. Perdón y gracias por tanta paciencia y misericordia que has tenido conmigo toda mi vida. Gracias por esta nueva etapa en la que me estás llevando a conocer Tu corazón y Tu Palabra de una manera más profunda. Gracias porque Tu verdad me hace libre y me transforma. Amén.
Reto del día: ¿Cuál es tu Mar Rojo, que tienes frente a ti? ¿Será que Dios te está regalando la oportunidad de que le cantes del lado correcto? Hazlo ahora. Alábalo y adóralo y dale gracias por ese milagro que Él te ha prometido y esperas.