Palabra de Dios: “Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.” Proverbios 18:20-21
Perlas: Dios nos hizo semejantes a Él, por lo tanto nuestras palabras tienen poder. También somos libres y podemos escoger cómo utilizamos ese poder: Puede ser para crear o para destruir, para producir vida o muerte; levantar o ahogar, amar o rechazar, edificar o derrumbar, para enfermar o para sanar, para producir alegría o profunda tristeza. Dice la Biblia que comeremos del fruto de nuestros labios, es decir que todo lo que digamos tendrá una repercusión y consecuencias primeramente sobre nosotros mismos, no únicamente sobre los demás.
Qué bueno sería si utilizáramos este poder y libertad para bien, para hablar verdad, consolar, sanar y traer vida. El poder y la libertad que Dios nos ha dado vienen con una gran responsabilidad, tan inmensa responsabilidad que realmente para poder administrarla bien, necesitamos al Espíritu Santo, todo Su poder y Su fruto, particularmente el dominio propio. Solo a través de una relación genuina y profunda con el Espíritu Santo, una relación de rendición en la que Él es Señor sobre todo en nuestras vidas, especial y particularmente del fruto de nuestros labios. Dominio propio sobre nuestra boca…aprender a callar cuando hay que callar, y hablar solo las palabras que Dios quiere que digamos…una meta alta e inalcanzable en nuestra humanidad, que solo puede ser conquistada con Su ayuda.
Oración: Padre, quiero pedirte perdón porque no he sido un buen administrador de la libertad ni del poder que me has dado. He mal utilizado el poder de mi boca, he dañado con mis palabras a muchas personas, empezando por mí mismo. Perdón por no usar el poder que me has dado para edificar, sanar, consolar, hablar verdad y traer vida. Perdón por apagar la luz en los ojos de las personas que más amo, cada vez que los he herido con el fruto de mis labios. Perdóname Padre. ¿Me perdonas? (Escucha cuando te dice que te perdona y recibe Su perdón)
Reto del día: El reto de hoy es un reto difícil que no podrás culminar en un día, pero sí puedes comenzar hoy. Escribe en tu diario los nombres de aquellos que más amas, y al lado de cada nombre escribe las palabras hirientes que con frecuencia usas en contra de él/ella. Pide a Dios el regalo de arrepentirte, poder sentir el dolor que le has causado en el corazón, y cuando estés listo pídele perdón a esas personas. Puede ser una carta. Lo importante es que lo hagas cuando realmente estés arrepentido y dispuesto a nunca más usar tu boca para dañar o destruir.