Palabra de Dios: “El que guarda su boca guarda su alma; mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.” Proverbios 13:3
“El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.” Proverbios 21:23
Perlas: Nuestras palabras afectan todos los aspectos de nuestra vida, incluyendo las vidas de quienes nos rodean. Todos, si somos honestos, podemos aceptar que más veces de las que quisiéramos contar, no hemos escogido bien nuestras palabras, y las consecuencias han sido muy dolorosas. La Palabra de Dios nos enseña que para evitar calamidades y angustias, tenemos que guardar nuestra boca. Es de vital importancia que tomemos una decisión consciente de medir cada palabra que sale por nuestra boca. Para lograr esto, necesitamos pedirle a Dios que nos dé sabiduría. Además, hay algo hermoso y muy poderoso que podemos pedirle al Señor, como lo hizo el rey David, y esto es: “Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios.” Salmos 141:3
Oración: Padre, te pido que Tu Santo Espíritu sea guardián de mis labios, un centinela sobre mi boca que me ayude y me guíe a escoger sabiamente mis palabras, a saber cuándo hablar, cuándo callar, qué tanto decir y qué tanto guardar silencio. “El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios.” Proverbios 16:23. Espíritu Santo, concédeme la gracia de llegar a ser un hombre/mujer sabio, que hable las palabras correctas en el momento correcto, En el nombre de Jesús.
Reto del día: Cierra esta semana haciendo un pacto con Dios, por escrito, con fecha y firma. Teniendo en cuenta todo lo que Dios te ha revelado esta semana, redacta un pacto de obediencia con los dichos de tu boca, y que tu lengua será una fuente de vida.