Palabra de Dios: “Porque en verdad os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí para allá, y se pasará; y nada os será imposible.” Mateo 17:20
Perlas: Muy frecuentemente llegan situaciones a nuestra vida que ponen a prueba nuestra fe. Muchas veces sentimos que nuestra fe es insuficiente para enfrentar las crisis o los problemas que tenemos frente a nosotros. Nos molestamos cuando alguien nos dice: “Pero, ¿dónde está tu fe? Ten fe en Dios, ya verás cómo todo se resuelve.” Y hasta comparamos el nivel de nuestra fe con el de otros, y siempre salimos perdiendo. La verdad es que aún los discípulos que vieron de primera mano a Jesús hacer tantos milagros, ellos también dudaron, a ellos también muchas veces les faltó la fe. Y aunque Jesús les llamó “hombres de poca fe”, Dios usó esa poca fe de ellos para transformar el mundo para siempre, y para que las buenas nuevas de la salvación nos alcanzaran a ustedes y a mí. Es claro, Jesús lo dijo, que aún si nuestra fe es tan pequeña como un grano de mostaza, será utilizada por Dios para hacer imposibles delante de nuestros ojos. Yo he aprendido que solo necesito un poquito de fe y MUCHA obediencia, para traer el cielo y sus bendiciones a mis circunstancias.
Oración: Padre, mi fe a veces parece tan débil, pequeña e insuficiente para enfrentar los grandes retos, conflictos y pruebas de la vida. Siento que tengo una montaña enorme y pesada de problemas en mi corazón y en mi mente, y que tengo tantas preguntas, tantas preocupaciones, tantos problemas, y tantos imposibles delante de mí, que me cuesta mucho creer que puedan resolverse o que pueda ocurrir un milagro.
Yo te entrego en este momento mi incredulidad, mi falta de fe y mi negativismo; te entrego mi incapacidad para ver más allá de la tormenta. En esta hora vengo delante de Ti, Jesús, para pedirte que me concedas el don de la fe, el don de creer en Tus promesas y en lo que Tú eres capaz de hacer. Revélame que no estoy solo, que Tú estás conmigo y que Tú tienes las respuestas y las soluciones, aunque mis ojos no lo puedan ver. Te presento mi montaña de problemas, mi dolor, mis sueños y mis anhelos. Recibo el regalo de la fe del tamaño de un grano de mostaza. Escojo creer que esa fe es más que suficiente para mover montañas. Mi fe y mi confianza están puestas en Ti, Jesús de Nazaret, no en mí, ni en otras personas, ni en las circunstancias, sino solo en Ti. Creo que si mi fe está en Ti, entonces obedeceré Tus instrucciones aunque no entienda, y por lo tanto, veré lo sobrenatural invadiendo cada aspecto de mi vida. Amén.
Reto del día: Dibuja una montaña y escribe dentro de ella palabras que representen los problemas más grandes de tu vida, aquellos aspectos en los que literalmente necesitas un milagro. Entrégale al Señor cada una de estas situaciones, pídele una nueva medida de fe cada día, y Sus instrucciones para ti.
Coloca ese dibujo frente a ti y comienza a declarar por fe, en el nombre de Jesús, que lo imposible será hecho delante de tus ojos. Declara que la voluntad perfecta del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo se habrá de seguir cumpliendo en cada área de tu vida.
Marzo 10, 2023