Listen

Description

Palabra de Dios: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.” Salmos 139:23-24 NTV

Perlas: Dios está interesado en conquistar y sanar nuestro corazón. El corazón representa nuestra alma, y nuestra alma está compuesta por nuestra mente, voluntad y emociones. Podemos leer muchos libros, podemos ir a terapia psicológica o recibir consejería pastoral, y todas estas cosas son buenas, pero el único que tiene acceso a las profundidades de nuestro corazón es Dios. La Biblia nos enseña en Mateo 15:19-21 que del corazón salen las palabras que decimos, los malos pensamientos, asesinatos, el adulterios, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnias. Y en Proverbios 4:23 dice que del corazón mana la vida. 

Cuando nos referimos al corazón, no estamos hablando de nuestro órgano vital que bombea sangre a todo nuestro organismo, sino que nos estamos refiriendo al alma. Sin embargo, curiosamente, cuando nuestra alma está muy enferma y herida, uno de los órganos físicos que se afecta primero es el corazón. Nuestro cuerpo responde al alma. Nuestro cuerpo grita lo que le duele a nuestra alma; ya la ciencia lo ha comprobado y publicado, las muchas enfermedades físicas causadas por dolores en el alma no atendidos, no resueltos, que se van agrandando y complicando con los años, así como ocurre con cualquier herida en el cuerpo. Podemos concluir entonces que muchas enfermedades no se van a sanar simplemente con tratamientos médicos, algunas enfermedades, además de la medicina, necesitan ser tratadas desde la sanidad del alma/corazón.

Dios Padre puede y quiere hacer una cirugía en tu corazón. Él quiere entrar a tu corazón y está tocando a la puerta. Su Palabra dice que Él está tocando y llamando, que si tú abres la puerta, Él entrará y se quedará contigo para amarte, sanarte y para enseñarte a amarlo, a creerle y obedecerle. 

“He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” 

Apocalipsis 3:20 

Oración: Señor Jesús, te abro la puerta de mi corazón y mi vida. Entra y siéntate en el trono de mi corazón. Entra y quédate conmigo. Necesito conocerte. Necesito Tu presencia en mí, Tu amor y Tu sanidad. Reconozco que dentro de mi corazón hay muchas heridas, hay dolores no resueltos, hay resentimientos, hay secretos, hay temores. Hoy te doy permiso Señor, limpia, arranca lo que Tú no plantaste, sana cada herida que sangra y enciende Tu luz en medio de la oscuridad y de tanta confusión. Me dispongo a recibir de Tu mano: Cirugía de Corazón. Amén.

Reto del día: Pinta tu corazón herido. Representa en forma de raíces el resentimiento y el rechazo, los cuales van formando raíces de amargura con los años. Pinta en forma de cadenas cada pecado/adicción que hasta el día de hoy no has querido rendir y aún los guardas y atesoras en tu corazón, por ejemplo: Ira, orgullo, pornografía, mentira, manipulación, control, envidia, chisme,  falta de integridad, etc. Escribe sobre tu corazón todas las palabras que Dios te muestre, que describen lo que hay allí dentro de tu corazón y que Él quiere entrar a operar para sanarte y que puedas ser libre.