Palabra de Dios: “Ve a la hormiga, oh perezoso. Mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.” Proverbios 6:6-11
Perlas: Un llamado a despertar de la pereza. Un llamado a aprender de la diligencia de la hormiga. Un llamado a ver crudamente las consecuencias de seguir dormido. Este llamado a despertar y a ser diligentes aplica para todas las áreas de nuestra vida. Si seguimos dormidos y no hacemos lo que tenemos que hacer como padres, vienen consecuencias dolorosas. Si seguimos dormidos y no hacemos lo que tenemos que hacer como esposos, vienen dolor y pérdidas. Si seguimos dormidos y no hacemos lo que Dios nos ha llamado a hacer en nuestra vida espiritual, vienen consecuencias. Si no despertamos y hacemos lo que Dios nos ha llamado a hacer para sanar nuestra alma herida, cada vez estaremos más heridos, más resentidos, por tanto, heriremos a los demás (porque los heridos hieren). Igualmente esto aplica a nuestra salud, a nuestra vida profesional, a nuestras finanzas, a nuestras relaciones más significativas.
Si no despertamos, se nos pasará la vida, no cumpliremos nuestro propósito, y al final, no nos servirá de nada culpar a otros. El tiempo no retrocederá, y tendremos que vivir con ese peso, porque fuimos nosotros los que no quisimos despertar y obedecer lo que el Señor nos estaba guiando a hacer. Somos los únicos de la creación que discutimos con Dios, que consideramos Su voluntad como una sugerencia, los únicos que decidimos no obedecerlo y vivir independientemente de Él, y luego nos resentimos con Él si no nos bendice. ¡Ay Dios! ¡Cuánto necesitamos aprender de los demás seres de Tu creación! Todos hacen lo que tienen que hacer, son diligentes, no pierden el tiempo, y viven para ser y hacer lo que Tú determinaste que serían y harían.
Dice la Palabra de Dios que si no somos diligentes (sino perezosos-dormidos) entonces la necesidad vendrá como un caminante, y la pobreza como hombre armado. Esto es una revelación muy fuerte. ¡Qué bendición que tenemos un Dios que nos despierta! ¡Despiértate, aún estás a tiempo!
Oración: Ay Dios mío, son palabras duras de leer, escuchar y procesar; pero no puedo seguir en lo mismo. Gracias por no cansarte de mí. Gracias porque Tu misericordia es nueva hoy para mí. Gracias porque Tu amor nunca deja de ser. Gracias porque me corriges y me disciplinas porque me amas, porque soy Tu hijo. Estoy escuchando Tu voz despertándome, estoy abriendo mis ojos ante muchas cosas que me estás mostrando y que me negaba a ver, gracias Padre. Comienzo a colocarme de pie con tu ayuda. Fortalece mis músculos espirituales, agudiza mis oídos espirituales para escucharte claramente y obedecerte con diligencia, en cada uno de los aspectos de mi vida que he abandonado o descuidado. Dame fuerzas Señor, y la capacidad de perseverar. Amén.
Reto del día: Hay muchísimos videos en YouTube acerca de las hormigas. Estoy viendo uno de National Geographic acerca de las hormigas guerreras. Impresionante porque dice que son casi ciegas, pero que distinguen entre la oscuridad y la luz; también dice que no tienen temor a ningún insecto, aunque sea varias veces más grande que ellas…así que enfrentan y derriban gigantes todo el tiempo. Seamos sabios y aprendamos de ellas.