Palabra de Dios: “Así que, desde que supimos de ustedes, no dejamos de tenerlos presentes en nuestras oraciones. Le pedimos a Dios que les dé pleno conocimiento de su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual. Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más.
También pedimos que se fortalezcan con todo el glorioso poder de Dios, para que tengan toda la constancia y la paciencia que necesitan. Mi deseo es que estén llenos de alegría y den siempre gracias al Padre. Él los hizo aptos para que participen de la herencia que pertenece a su pueblo, el cual vive en la luz. Pues Él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados.” Colosenses 1:9-14 NTV
Perlas: Necesitamos despertar, abrir nuestros ojos y ver todos los tesoros que son nuestros como herencia. Dios nos rescató, nos compró a un precio que no podemos comprender ni calcular: la Sangre de Su Hijo Jesús. Nos perdonó y nos trasladó del reino (gobierno) de las tinieblas al reino (gobierno) de la luz. Cuando pertenecemos a Dios, somos hijos, el Espíritu Santo habita en nosotros, pero resbalamos y caemos en tentaciones, y en lugar de regresar a los brazos del Padre, huimos de Él. Entonces, el enemigo (que ha sido siempre un oportunista) comienza a sugerirnos (muy sutilmente) que no merecemos estar cerca de Dios, ni servirle, que somos falsos, que todo lo que habíamos avanzado se perdió, que nunca cambiaremos, que no vale la pena seguir luchando…y vienen entonces la pesadez, el cansancio, nos son quitadas las fuerzas y el ánimo, luego llega el sueño…y nos dormimos. Eso es exactamente lo que el enemigo quiere: Que sucumbamos ante sus mentiras, que nos alejemos de Dios, que no creamos las promesas, que no sigamos esperando y que desistamos. Su plan es lograr que los cristianos se duerman, que no hagan nada en contra de sus planes de destrucción. Es evidente, lo estamos viendo en el mundo entero, entre menos oposición, más las tinieblas han logrado avanzar. Por eso el enemigo quiere dormir a la iglesia, para así silenciar la verdad.