Listen

Description

Palabra de Dios: “ Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Filipenses 3:13-14

Perlas: Un viaje sin regreso. Esta es la mejor manera que puedo describir la invitación que Dios me hizo en medio del derrumbe de la vida que yo había construido. Me entregó únicamente el tiquete de ida, no el de regreso. Y comenzó el viaje hace más de 18 años; ha sido una aventura llena de retos gigantescos que jamás imaginé posibles de conquistar, pero no voy sola en este viaje, Él va conmigo un día a la vez. Este viaje ha estado lleno de lágrimas, pero también de grandes alegrías. Hoy tengo que decir que han sido más las risas que los llantos; creía que el dolor nunca terminaría, pero terminó, la tormenta cesó, la noche oscura llegó a su fin, y llegó la mañana. Como dice Su Palabra, que “Pues su ira dura solo un instante, ¡pero su favor perdura toda una vida! El llanto podrá durar toda la noche, pero con la mañana llega la alegría.” (Salmos 30:5).

Nadie puede decir que es obra terminada. Todos vamos caminando un camino. Si miramos hacia atrás podemos ver y reconocer y agradecer que ya no estamos donde estábamos. Pero, si miramos hacia el cielo y hacia adelante, podemos ver también lo mucho que nos falta…y eso está bien, lo importante es avanzar cada día con esperanza sabiendo que Aquel que nos invitó a este viaje nos llevará hasta el final y completará Su obra en nosotros. 

¿Por qué Pablo dice que puede olvidar y dejar atrás lo que queda atrás? Porque evidentemente Pablo había iniciado un Viaje sin Regreso con el Señor, y estos viajes con Él siempre incluyen arrepentimiento profundo y perdón, que es la receta divina para poder dejar atrás el pasado. Y ¿por qué Pablo dice que prosigue a la meta, que avanza cada día hacia el supremo llamamiento que es Cristo Jesús? Porque Pablo había iniciado una relación genuina con Dios, él se rindió finalmente y entregó su vida a Él, se convirtió en un hombre de oración, aprendió con dolor la humildad y la obediencia, y se dispuso a ser transformado, y así ser útil y poderoso en Sus manos.

Y ese Viaje no fue exclusivo para Pablo. Esa invitación me llegó a mí y les llegó a ustedes.

Oración: Señor, gracias por la vida, por el regalo de conocerte. Gracias por la invitación a vivir mi vida Contigo, en Ti y para Ti. Gracias por invitarme a este Viaje sin Regreso. Gracias por todo lo que has hecho y sigues haciendo dentro de mi corazón y en mi familia. Gracias y gloria a Ti por la bendición de poder perdonar y dejar atrás lo que queda atrás. Gracias por el regalo del arrepentimiento y el proceso de transformación que comenzaste en mí, y gracias porque sé que completarás Tu obra hasta el fin. Quiero avanzar, quiero proseguir hacia la meta cada día, y sé que no estoy solo, sé que estás conmigo siempre y que en los momentos difíciles me darás las fuerzas y la valentía que necesito para continuar sin desfallecer. Hoy renuevo mi Sí a este Viaje Contigo, sin regreso, y me lanzo en Tus brazos de amor.

Reto del día: ¿En qué etapa de este Viaje sin Regreso vas? ¿Cuáles han sido los  momentos más difíciles del Viaje? ¿Cuáles han sido los momentos más maravillosos? ¿Qué piensas o qué sientes antes el hecho de que fuiste invitado a un Viaje sin Regreso? ¿Cuántas cosas ya has podido dejar atrás? ¿Puedes ver lo mucho que has avanzado? ¿Puedes ver lo mucho que te falta?