Palabra de Dios: “Los que confían en el Señor están seguros como el monte Sion; no serán vencidos, sino que permanecerán para siempre. Así como las montañas rodean a Jerusalén, así rodea el Señor a su pueblo, ahora y siempre”. Salmos 125:1-2 NTV
Perlas: ¿Cuál es la clave para vivir seguros en Él? Aquí está la respuesta: CONFIAR EN EL SEÑOR. Si confiamos en Él, es decir, si creemos en Él y le creemos a Él, entonces estaremos SEGUROS, no seremos vencidos, estaremos rodeados y cercados por Él, hoy y todos los días por una eternidad. ¡Qué gran promesa! ¿La crees? ¿Cómo aprendes a confiar en Dios? A través de una relación con Él, entregando tu vida a Él, conociéndole cada día más, escuchando Su voz, leyendo Su Palabra y permitiéndole que te sane… permaneciendo en Su abrazo, un día a la vez.
Oración: Señor, vengo a Ti hoy porque necesito algunas cosas que solo Tú puedes darme:
Necesito sanidad.Necesito libertad.Necesito aprender a descansar y a confiar en Ti.Necesito aprender a vivir seguro en Ti. Tú conoces cuánto he sufrido y he perdido, debido a la inseguridad; también sabes que muchas veces he jugado a ser fuerte y a mostrarme como si fuera alguien muy seguro, utilizando máscaras, para simplemente quedar vencido otra vez, y más herido.
Estoy cansado de fingir. Necesito desesperadamente que me liberes de la inseguridad. Estoy listo y dispuesto a comenzar a vivir seguro en Tus brazos. Estoy dispuesto a hacer lo que Tú me digas, a obedecer haciendo mi parte, y a permitir que Tú hagas lo que únicamente Tú puedes hacer. Tú me entretejiste en el vientre de mi madre, Tus manos me formaron y Tus ojos vieron mi embrión. Tú conoces el diseño de mi ser, ayúdame a llegar a ser quien Tú soñaste que fuera; no quiero conformarme con menos.
Reto del día: Sigue hablando con Dios. Confiésale cuáles son tus mayores inseguridades y tus temores más ocultos, los que están muy dentro de tu ser. Pídele que te abrace, que te sane y que te libere con Su amor y Su verdad.
Según tu criterio, responde: ¿Cómo se ve una persona segura? Ok. Ahora, ¿Cómo cambiarían tus pensamientos, sentimientos y acciones si vivieras tu vida como si fueras esa ciudad rodeada y custodiada por el Señor, que nada ni nadie puede invadir ni vencer?Escribe y disfruta en silencio de cada palabra.